Las canciones son el lenguaje del alma. Si ellas vibran el alma se estremece y crece. Las canciones son el único modo de de llegar a nuestra caja de Pandora un nuevo órgano dentro de nuestro cuerpo, recientemente descubierto, o mejor dicho, muy pocas veces descubierto. Porque este órgano funciona nombrándolo, si no se nombra, no existe.
Según nuestros hermanos creadores de mitos, cuentos y materia para nuestro crecimiento, Pandora fue creada por los dioses para ser la primera mujer. Fue enviada a la tierra como desgracia para los humanos pues habían conseguido el fuego gracias a Prometeo. Pero Pandora no conocía nuestra forma de crear vida, no conocía nada ni lenguaje, ni gestos, ni olores, y al bajar al mundo humano fue influida por las pasiones que siempre rigen nuestros actos. Cuando bajó se encontró esa caja, unos dicen que tenían todos los males que nos afectan , y otros cuentan que tenían todos los bienes. Prefiero la segunda versión: así que Pandora se dirigió allí picada por la curiosidad y abrió la caja dejando que todos los bienes volvieran al reino de los dioses quedando únicamente la esperanza.
Quedó algo a lo que cada uno dentro de nosotros nos aferramos como medio de salvación para el día a día, algo a lo que sólo interiormente damos nombre.
Colgadas hay varias Pandora todas aferrándose a lo desconocido pues nunca supieron lo que dejaron dentro, sólo conocen que eso que hay dentro las guía. Se aferran y no quieren que nadie las perturbe, ni que abran su caja. Es la lucha que cada uno emprendemos después de mentir, matar, dañar…. según nuestro criterio protegemos con fuerza nuestro secreto y nuestra caja.
Dentro de cada caja, como aquí de cada foto, se encuentra el tesoro más preciado. Es el reflejo de nuestra alma lo que hace que cada uno de estos papeles se llene de vida.
Mario Muñoz : fotografía. Victoria Vásquez Pecile: pintura.
1 comentarios:
Pandora
Las canciones son el lenguaje del alma. Si ellas vibran el alma se estremece y crece. Las canciones son el único modo de de llegar a nuestra caja de Pandora un nuevo órgano dentro de nuestro cuerpo, recientemente descubierto, o mejor dicho, muy pocas veces descubierto. Porque este órgano funciona nombrándolo, si no se nombra, no existe.
Según nuestros hermanos creadores de mitos, cuentos y materia para nuestro crecimiento, Pandora fue creada por los dioses para ser la primera mujer. Fue enviada a la tierra como desgracia para los humanos pues habían conseguido el fuego gracias a Prometeo. Pero Pandora no conocía nuestra forma de crear vida, no conocía nada ni lenguaje, ni gestos, ni olores, y al bajar al mundo humano fue influida por las pasiones que siempre rigen nuestros actos. Cuando bajó se encontró esa caja, unos dicen que tenían todos los males que nos afectan , y otros cuentan que tenían todos los bienes. Prefiero la segunda versión: así que Pandora se dirigió allí picada por la curiosidad y abrió la caja dejando que todos los bienes volvieran al reino de los dioses quedando únicamente la esperanza.
Quedó algo a lo que cada uno dentro de nosotros nos aferramos como medio de salvación para el día a día, algo a lo que sólo interiormente damos nombre.
Colgadas hay varias Pandora todas aferrándose a lo desconocido pues nunca supieron lo que dejaron dentro, sólo conocen que eso que hay dentro las guía. Se aferran y no quieren que nadie las perturbe, ni que abran su caja. Es la lucha que cada uno emprendemos después de mentir, matar, dañar…. según nuestro criterio protegemos con fuerza nuestro secreto y nuestra caja.
Dentro de cada caja, como aquí de cada foto, se encuentra el tesoro más preciado. Es el reflejo de nuestra alma lo que hace que cada uno de estos papeles se llene de vida.
Mario Muñoz : fotografía.
Victoria Vásquez Pecile: pintura.
Publicar un comentario en la entrada